Cafeterías sobre ruedas irrumpen en Chile

Cafeterías que operan en bicicletas eléctricas y prometen llegar a todos los rincones de la ciudad pedaleando, asegurando una autonomía de hasta 40 kilómetros, son la base del modelo que se proyecta como la nueva forma de tomar esta popular bebida.


No importa la hora del día, el café se sigue consolidando como protagonista de las rutinas de los chilenos. De acuerdo a las últimas cifras de la International Coffee Organization (ICO), en nuestro país se toman 0,4 tazas diarias, llegando a un kilo anual per cápita, y otras entidades referentes estiman que para 2024 su consumo crezca un 98,8% a nivel nacional.


En este escenario, y ad portas de la celebración del día mundial del café que tiene lugar cada 1 de octubre, un nuevo elemento llega a modificar la tradicional forma de tomar y disfrutar esta rica bebida. Se trata de triciclos eléctricos equipados para atender el público con distintos alimentos al aire libre, manteniendo todas las medidas de sanidad y, por supuesto, con la posibilidad de trasladarse de un sitio a otro gracias al pedaleo asistido.


Ideales para un contexto donde los aforos son limitados y la distancia social es clave, existen diversas alternativas, sin embargo uno muy popular por estos días, que llegó de la mano de Völmark es el “E Coffee”, una verdadera cafetería con ruedas, que cuenta con un mesón de 2 metros, gabinetes para almacenar elementos, un sistema de lava copas conectado a estanques de agua y un toldo protector del sol y la lluvia, que además es personalizable. Con su batería de 36V, puede alcanzar una autonomía de hasta 40 kilómetros.


En ese sentido, esta alternativa está en la mira de emprendimientos chilenos que tienen en su base la conciencia socioambiental. Tal es el caso de Artisan Roast Chile, café circular que se encarga de recolectar todos los desechos del café y agregarles valor convirtiéndolos en nuevos productos.


Desde la compañía indican que estas opciones ya están instaladas hace años en países europeos referentes y en Chile el interés en torno a ellos se aceleró en el marco de la pandemia, “debido a que todos prefieren compartir en espacios abiertos a fin de proteger su salud”. Lo interesante es que, además de abrir un mayor abanico de oportunidades para captar fanáticos, representan un ahorro “tanto en términos de operación como de mantención”.


Así, la electromovilidad sigue ganando espacios a la hora de transportarnos de manera más limpia y eficiente, esta vez como un buen camino para potenciar la tan golpeada industria gastronómica, innovando en la forma de aproximarse a los clientes.