Opciones sustentables se toman la última milla
Se trata de nuevas alternativas que vienen a optimizar el proceso final del despacho hasta el domicilio del cliente, permitiendo mayor rapidez y menos costos. El mismo World Economic Forum alertó que el mundo del reparto debe hacer cambios que permitan reducir sus impactos en la ciudad y el medioambiente, dado el aumento del número de vehículos de entrega.
Desde hace ya un tiempo, la búsqueda de vehículos de movilidad más eficientes y sustentables ha venido al alza, incorporándose con mucha más fuerza dentro del transporte público y privado en nuestro país. Lo interesante es que este crecimiento va más allá y se está instalando en un proceso crítico para muchas empresas y emprendimientos: la última milla.
Pero ¿qué es la última milla? En palabras simples, si se considera el viaje del producto desde la bodega hasta la puerta del cliente, es la fase final, es decir, el traslado hasta el domicilio. Y aunque parece algo simple, está lejos de serlo, porque suele ser la parte más costosa y lenta del despacho, debido al tráfico y las largas distancias a recorrer para una cantidad menor de envíos, entre otras variables.
Así, la última milla es el desafío que puede hacer la diferencia para las empresas que se enfrentan al auge del e commerce y donde la promesa de envío rápido o dentro del día marca la diferencia. En ese escenario, han surgido diversas alternativas que no sólo permiten recorrer distancias más rápidamente, sino que también reducir costos y aminorar el impacto ambiental. Se trata de un tema clave, tomando en cuenta que para 2023 se espera que 2.300 millones de personas compren en línea y que los vehículos asociados al delivery de esas transacciones lleguen a 7,2 millones para el 2030.
En Völmark hemos desarrollado una línea especialmente dirigida a este segmento. La bicicleta E-Cargo más requerida, soporta una carga de hasta 150 kilos y puede alcanzar hasta 60 kilómetros de autonomía, tras un tiempo de carga de 5-6 horas, y una velocidad de hasta 25 km/hora. Si bien ese modelo es el de valor más elevado, hay una opción más económica que incluye dos parrillas que sostienen hasta 25 kilos cada una y alcanza una autonomía asistida de 50 kilómetros.
Así, se ha apuntado a ofrecer un reemplazo de los tradicionales camiones de reparto que habitualmente son muy grandes para la paquetería menor, no pueden eludir la congestión y además tienen una mantención más costosa. De hecho, según análisis propios, el costo de operación de un camión para 5.000 kilos, considerando mantención preventiva, neumáticos y combustible, bordea los 165$/km. Mientras, que lo mismo para una bicicleta eléctrica no llega a los 35$/km.